Cada pedido en un solo lugar: quién lo pidió, quién lo tiene y en qué está.
Los pedidos de clientes y del equipo dejan de estar repartidos entre mails, WhatsApp y planillas. Y el cliente ve en qué quedó lo suyo sin preguntar.
PARA EQUIPOS DE 2 A 30 PERSONAS QUE RECIBEN PEDIDOS, TRÁMITES O CONSULTAS Y LES HACEN SEGUIMIENTO.
Tu proceso, dibujado tal como es
Antes de construir nada, miro cómo trabajan hoy y lo dibujamos juntos: quién hace qué, dónde se anota y dónde se pierde. Todo lo que viene después se arma a medida sobre ese dibujo, no sobre un sistema genérico.
- Una charla de 45 minutos y una mañana mirando cómo trabajan.
- Marcamos dónde algo se anota dos veces, se pierde o alguien tiene que preguntar.
- Lo recibís en la semana, en dos o tres hojas. Es tuyo aunque no sigamos.
El trabajo sale. Lo que cuesta es saber en qué está.
El equipo sabe hacer su trabajo. Lo que se lleva las horas es buscar dónde quedó cada pedido, pedir lo que falta y contestar «¿en qué quedó lo mío?».
- 1
Los pedidos llegan por mail, por WhatsApp y en persona, y cada uno los anota donde puede. Para saber qué hay pendiente, hay que preguntar.
- 2
«¿En qué quedó lo mío?» El cliente pregunta, y alguien tiene que buscar en tres lugares para contestarle.
- 3
La documentación se pide tres veces. Llega por partes, por canales distintos, y nunca está claro qué falta.
- 4
La planilla compartida que nadie actualiza. Existe, pero está atrasada, así que nadie confía en ella.
- 5
Los vencimientos dependen de la memoria de quien lleva cada cliente, y el reporte del mes se arma a mano.
El tablero de pedidos, con link para el cliente
Es lo primero que armamos y lo que probás 30 días sin costo. Una sola función: que cada pedido entre una vez y que todos, incluido el cliente, sepan en qué está.
Los celulares de esta página son un ejemplo. La tuya se arma a medida: con tus pasos, tus estados y las palabras que usan en tu negocio.
Un formulario para pedir
El cliente o alguien del equipo carga el pedido con lo que hace falta desde el principio. Nada de buscar el dato en un mail viejo.
Un tablero con responsable y vencimiento
Cada pedido con quién lo tiene, en qué estado está y para cuándo. Se ve de un vistazo qué vence hoy.
La documentación, en una lista
Qué falta y qué ya llegó. El cliente lo sube desde el celular y queda guardado con su pedido.
Un link por pedido
El cliente ve el estado y lo que falta, sin llamar ni escribir.
Avisos antes del vencimiento
El responsable recibe el aviso antes de que venza. Lo urgente no depende de la memoria.
El reporte del mes, listo
Pedidos por cliente, tiempos y pendientes, cuando los necesitás y sin armarlos a mano.
Antes y después, en un mes de trabajo
| Hoy | Con el tablero de pedidos |
|---|---|
| Los pedidos llegan por tres canales y se anotan donde se puede. | Entran por un formulario y quedan en un solo tablero. |
| «¿En qué quedó lo mío?» se contesta buscando. | El cliente lo ve en su link. |
| La documentación se pide tres veces. | Una lista de lo que falta, que el cliente completa desde el celular. |
| La planilla compartida está atrasada. | El tablero se actualiza con cada cambio de estado. |
| Los vencimientos dependen de la memoria. | El responsable recibe el aviso antes de que venza. |
| Dependés de quien te lo hizo. | Todo a tu nombre, con mapa y manual. |
Lo que me preguntan los socios
Manejamos datos sensibles de clientes. ¿Dónde quedan?
En cuentas a nombre del estudio, desde el primer día. Cada persona entra con su usuario y ve lo que le corresponde. El cliente solo ve su propio pedido, desde su link.
¿Reemplaza el sistema contable o de gestión que ya usamos?
No. Lo que ese sistema hace bien sigue ahí. Esto ordena lo que queda afuera: los pedidos, el seguimiento y la comunicación con el cliente.
¿Mis clientes van a usar un link?
Si les ahorra preguntar, sí. Y si alguno prefiere escribir, alguien del equipo carga el pedido por él en un minuto.
¿Cuánto sale?
El documento del proceso y los 30 días de prueba no tienen costo. Después, un plan por etapas con el precio cerrado de cada una, antes de empezar. Así cobro, o preguntame cuánto saldría en tu caso.
¿Charlamos 20 minutos sobre cómo entran hoy los pedidos?
Puede ser en tu oficina o por videollamada. Te mando tu proceso dibujado en la semana, sin costo. El dibujo es tuyo, decidas lo que decidas después.